y resbalen las gotas por el frío cristal,
pasarán por tu mente en lenta caravana
miles de pensamientos... y me recordarás.
Cuando llegue la noche con su manto de estrellas
y te entregues al sueño con ardoroso afán,
soñarás, bien lo sé, miles de cosas bellas
pero al final de ellas... conmigo soñarás.
Cuando llegue el estío y contemples las flores
del campo donde juntos solíamos soñar,
aunque a tu lado tengas otros nuevos amores,
sin saber los motivos... sólo en mí pensarás.
Cuando llegue el cansancio y tú, ya envejecido,
busques otros senderos en los que caminar,
sin saber de qué forma, sin notar cómo ha sido,
al final del camino... a mí me encontrarás.
Cuando llegue la muerte con su descanso eterno
y en sus helados brazos te sientas trasladar,
no sé de qué manera, ni donde nos veremos,
sólo sé que a tu lado por siempre me tendrás.